El expreso turco

El Real Madrid venció la semana pasada al Galatasaray turco en su eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Campeones. Un cómodo resultado en el Bernabéu y más problemas de los necesarios en el Turk Telecom Arena (añorando el ambiente del clásico Ali Sami Yen), dieron a los blancos su billete para semifinales. En el pasado sorteo muchos se frotaron las manos pensando que el Galatasaray era una cenicienta, pero demostró (sobre todo en el partido de vuelta) que se trata de un equipo muy competitivo, con jugadores en racha (Yilmaz) y apuestas por cracks internacionales como Drogba y Sneijder. Mañana le tocará el turno al Fenerbahçe, en las semifinales de la Europa League ante el Benfica, en busca de una plaza para la final.

Y es que el fútbol turco es un gigante dormido. Al contrario que el cerrojo de sus vecinos y enemigos griegos, el fútbol turco ha sabido parir, sobre todo en estos últimos 15 años, jugadores de gran calidad que aglutinan el talento de los balcánicos con la frescura y el carácter más aguerrido de los otomanos. No es de extrañar que jugadores como el rumano Gica Hagi terminaran sus años allí, donde su juego volvió a recuperar los quilates con los que tanto en su selección como en su liga asombró a media Europa a principios de los 90. En estos años la Turquía de Hakan Sukur, Hasan Sas o Rüştü Reçber consiguió una meritoria tercera plaza en el Mundial de Corea y Japó de 2002, así como buenos resultados (y gran juego) en la Eurocopa de 2008. Quizás, al igual que sus vecinos rumanos y búlgaros, les ha faltado cierta continuidad en su racha de resultados y clasificaciones para las fases finales de las grandes competiciones.  En los 80 lo único que destacaba en el fútbol turco fue la figura del goleador Tanju Colak, único jugador turco capaz de conseguir una Bota de oro (1988). Por otro lado, la pasión con que se viven los encuentros es mundialmente conocida (y temida), pero tanta efusividad se ha podido convertir en violencia, lo que ha obligado a las autoridades locales a tomar medidas como prohibir que aficiones rivales acudan a los estadios locales en los derbis más populares ( y peligrosos) entre los cuatro “grandes” como Fenerbahçe, Galatasaray, Trabzonspor y Besiktas (al que entrenó Vicente del Bosque al salir del Real Madrid).

Nihat Kahveci

Nihat Kahveci, una de las estrellas turcas del XXI

Turquía ha vivido esa dicotomía eterna de ser un país dividido entre dos continentes. Lejano ya el imperio otomano, ahora se erigen como una cultura muy particular que se abre paso hacia el futuro entre la modernidad de la vida occidental pero con el equipaje pesado y respetado de una tradición e identidad un poco alejada de los cánones más europeos. Los avances en materia de derechos humanos y democracia, motivados por los cantos de sirena de la Unión Europea, se han notado en estos últimos treinta años en diferentes facetas de la política, la cultura y el deporte. Pero durante muchos años se le ha estigmatizado por esa manera de ser tan sui géneris.

Sin duda muchos hemos vivido con esa imagen de la Turquía que Oliver Stone y Alan Parker lanzaron al mundo con su película “El expreso de Medianoche”, basado en un libro autobiográfico del norteamericano Billy Hayes. En esta historia (real) se narran las peripecias en Turquía de un joven Hayes, arrestado y condenado a cadena perpetua por tráfico de hachís. La única manera de huir de ese destino devastador es cogiendo el llamado “expreso de medianoche”, un eufemismo entre los presos para referirse a una fuga de la cárcel. Los estragos de la vida en esa infrahumana prisión turca, la ineficacia de la diplomacia, los abusos de la justicia y de los funcionarios locales, la droga, el hacinamiento, el sexo y mucha violencia, con esos cantos de Corán al fondo, la luz amarillenta, el eterno sudor y la suciedad de esa maldita cárcel impregnaron de desconfianza cualquier cartel turístico de Turquía a finales de los 70 y durante los 80.

El impacto de esa película en la imagen internacional del país fue devastador. El propio Hayes tuvo vetada la entrada al país durante muchos años hasta que en 2007 pidió públicamente perdón, en Estambul, por la imagen negativa de Turquía que dio en su libro.  No sólo por los momentos de aparente incomunicación con el mundo exterior, o la nula falta de piedad de las autoridades turcas, como acusaba Hayes ante el jurado en ese mítico momento de la película que podemos ver abajo sino, sobre todo, por la violencia legitimada que parece pertenecer a un lugar lejano en el mundo “civilizado”, esa especie de laberinto con sus propias reglas y sin resquicio para la esperanza.

Para Europa los turcos han vivido al margen de los europeos, para los asiáticos, hay un apéndice que no sienten del todo como suyo. Pero en realidad esconden valiosas muestras de avance cultural y buenos embajadores, sobre todo gracias a sus “hermanos” exiliados en Alemania. Mesut Özil es un buen ejemplo de esa mezcla de culturas y talentos. En el cine el mejor ejemplo estaría en autores como Irmak, Ceylan, Erksan y, sobre todo, Fatih Akin, el cineasta turco-alemán con mayor proyección internacional (‘Contra la pared’, ‘Al otro lado’, ‘Soul Kitchen’).

Ahora, con la capacidad de contraste e información que nos ofrece Internet , nos resulta exagerado el revuelo que ‘El expreso de medianoche’ originó y el daño que pudo causar a la imagen internacional de un país, pero hay que entender que la cultura ha sido (y es) la mejor tarjeta de presentación  de un país, a veces la única. Y, por lo tanto hay que saber cuidarla

Anuncios


Categorías:cine, fútbol, Sin categoría

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

1 respuesta

Trackbacks

  1. Turcos de oro « Las ilusiones creadas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Daniel Pátaro

cinema, exploração e fotografia

Urban Idade

Memorias de las redes urbanas

Media de Bravas

Harder, better, faster y también stronger

Literaturbia

Ficción breve para la era digital

Cesta de patos

Un poco de todo, mezclado

Poemas Desde el Vacío

Sitio de Convergencia de Saberes

Puerta de Babel

De Cine y otros desvíos

A %d blogueros les gusta esto: